2008/08/22
La tentación





Experimento: pasar semanas sin desodorante ni perfume ni jabón perfumado ni jamón del diablo. No lo hagas, no se puede hacer, igual ya lo hice, es un camino de ida, del cual podés volver, pero igual da miedo no volver, da gusto no volver, ya volví.

¿Pero cómo hago para ir a trabajar, ir al supermercado, ir a hacer las compras, ir a la vida del subterráneo apretadas las sardinas como cuerpos de personas con mucha o poca ropa con olor a personas? ¿Eh?

Y no sé, yo no me animo porque tengo miedo de que me echen de casa, de qué me echen talco perfumado con anís. Pero una vez lo hice, una vez allá lejos y hace tiempo en el medio del bosque. Debe ser que uno se vuelve como el bosque y toma los olores de allí y los otros olores son extraños.

¿No se siente olor feo?

Te digo que tampoco me bañé, solamente un poquito, la cara y los sobacos, no recuerdo que sintiera olor feo, no tenía ninguna preocupación por mi olor.

¿Por qué no te bañaste?

Porque hacía frío y no tenía agua caliente.

No, no creo que lo haga.

Ya te dije, no lo hagas. Las personas te pueden rechazar, algunas personas, otras se pueden sentir muy atraídas, podes lograr distintas reacciones en las otras personas y también en vos misma. ¿Cómo se siente el olor de uno mismo? ¿Lo odias? ¿Lo amas? ¿Vos sabés como se siente? Siempre lo estás mezclado con otros olores y mientras más tapado mejor, ¿cómo es el olor de uno mismo?

No sé. Feo.

Por eso, cómo se puede saber quién es uno si no se conoce su propio olor, el auténtico el verdadero, el que trajo uno de fábrica.

No creo que lo haga.

Yo siento la tentación.

Sucumbí a la tentación.

Día 1: Bañarse con jabón de lavar la ropa, no es ninguna hazaña, ya lo hacíamos de antes, tiene un olorcito pero siempre menos que los otros jabones. Shampoo, no hay mucho pelo pero si no me lavo después me pica mucho. Desodorante, no.
Bueno todo bien, sin novedades, quizás sentir un calor raro en las axilas, o debe ser porque estoy pensando en eso, nada más.

Dia 2: El shampoo tiene mucho olor, me molesta un poco pero bueno, sigo con el jabón de lavar la ropa, no desodorante. A la mañana subte recontra retrasado hiper recontra apilados llenísimo, olor ácido, pero no es el mío, no sé de quien es, abren las ventanas se va el olor. Salgo del subte calentito como salchicha de cancha de fútbol, todo bien.

Día 3: Hay cierta pegajosidad ahí en las oscuridades, tufo por ahora no, es invierno ya sé, te quiero ver en verano. Sigue todo normal el olor al perro es más fuerte que el mío.

Día 4: Se siente raro, nadie se da cuenta, o si se dan cuenta no dicen nada pero hay algo distinto. Sexo, el sexo es una cosa de olores fuertes, o te atrae o te repele, y cuando te atrae te atrae más, es como más primitivo y más intenso llevar la fragancia de uno que Channel número 5.

Día 5: Fin de semana, ayer viernes no me bañé a la noche, hoy hasta la noche tampoco, son más de veinticuatro horas, se soporta, creo que no va a cambiar, este es mi olor, o están todos acostumbrados o no se nota.

Día 6: Gripe, se me tapó la nariz, igual sigue el experimento, tratar de portar el propio olor en un mundo de olores sintéticos, por lo menos me voy a ahorrar comprar desodorante.

Día 7: Es cierto me doy cuenta de los olores, no sé si más que antes o no, mi propio olor no lo huelo a menos que meta la nariz en la axila, cuando no me bañé llegué a sentirlo un poco más pero suave, nada desagradable. Sigo con la nariz tapada, veremos que sucede…


Día 8: Comenzó a la noche de ayer, después de escribir lo del día 7, algo salió de adentro, algo me golpeó, era yo mismo que estaba emergiendo, lo sentí fuerte y quedé preocupado. Cuando llegué a casa y me saqué la camisa lo primero que hice fue olerla, pero no tenía feo olor, tenía un dejo de olor, el mismo que se siente después de un día de trabajo de oficina pero sin el agregado del desodorante. Al final lo único que hace el desodorante es agregar más olor para confundir. Me bañé como venía haciendo en estos días, a la mañana hice el ritual de siempre: me puse una remera, el pantalón de gimnasia y a pintar, me olvidé de todo hasta que se hizo la hora de cambiarme. La noche había sido un poco más cálida, quizás la tarde de ayer también. Me saqué la remera y ahí estaba mi olor, me puse la camisa y pensé: no sé si voy a poder seguir.
Salí a pasear a la perra y ya al bajar las escaleras noté que alguien había bajado antes, olor a desodorante. Caminando sentí el olor fresco de los árboles, el hollín de los autos, una mezcla de cosas, fluctuaciones de olores, me sentí un poco como en la película “into the wild”, hacia rutas salvajes: un muchacho que deja todo y se va a Alaska. Me sentí un poco, pero no exactamente, porque es un viaje hacia uno mismo y hacia mundo que está en el mismo lugar de siempre pero que no vemos.
Volví a casa, los olores me seguían pegando, alguien había quemado la manija de una olla, salí otra vez, pasa una pareja adelante mío y va dejando una estela de olor a desodorantes. Siento olor a quemado, unos obreros preparan un fuego que no puedo ver pero que sé que está ahí, bajo las escaleras del subte hay zonas de viento de afuera y zonas de olores como mosaicos que se mueven. Lo peor fue entrar al vagón, mucho olor a distintos perfumes, desodorantes, champú, me picaba la garganta, pero después me fui impregnando y me disminuyó la sensación, pensar que todavía tengo mocos, cada vez que alguien entraba y pasaba cerca se anunciaba con un desodorante diferente. Salgo de los túneles, ya estoy acostumbrado y no le presto atención al mundo de olores perfumados, sin embargo cuando me saco la campera recuerdo que estoy y soy más yo.

Día 9: Confesión, se lo tengo que decir a ella, el sexo es más diferente, se siente como más…, el olor es como una ola que te reintroduce, estás ahí pero más, claro que eso sucede en todos lados, en todas las cosas, es como que sentís tu olor y estás más, y eso es algo bueno, yo creo que es bueno.
Amor, te tengo que decir algo.
¿Qué?
Dejé de usar de usar desodorante.
Aja, yo lo dejé hace tres meses.
¡EH!
No te acordás que te dije que me picaban las axilas.
Sí, es cierto, ¡es cierto!, ahora entiendo, estamos en sintonía. Ya veremos cómo nos trata el verano.




 
posted by Leonardo Saravia at 11:12 | Permanganatos |


6 Corotos:


At 8/22/2008 12:04 p.m., Blogger Ulises

Buenas Ary. Es buen experimento, definitivamente.
Yo cuando estuve de viaje lo hice casi sin buscarlo, estando en lugares en donde nos bañábamos con un poco de agua del lago, y cosas así.
El desodorante es otra de las necesidades inventadas.
Me recuerda a lo que dice Cortázar:
“Y después de hacer todo lo que hacen, se levantan, se bañan, se entalcan, se perfuman, se peinan, se visten, y así progresivamente van volviendo a ser lo que no son.”
No vaya a ser cosa que quede algún rasgo humano.

Después, sobre la película, te voy a responder algo en el mail.

Un abrazo, que anden bien los 4 !

 

At 8/22/2008 3:36 p.m., Blogger Patto

aaaaaaaaaaaaaaaaaaahhh que final!

Es muy interesante, me dan muchas ganas de probarlo!

Hmm... tal ves este verano, cuando me vaya de vacaciones con mis amigos, lo verifique.

Excelente relatcción también!

salu2!

 

At 8/22/2008 8:48 p.m., Blogger Oveja

mmhh...nose, lograr sentirse mas yo mediante un factor fisico no es el camino mas certero....pero no es lo que importa...

Experiento la raja y bizarro.

oveja.

 

At 8/25/2008 9:36 a.m., Blogger Don físico

Jajajjaja, muy buen relato, muy bien escrito, excelente, me encantó. Por supuesto que me trajo reminicensias del libro "El perfume" de Patrick Suskind, pero nada que ver esto, esto es mucho más bizarro y loquisimo.

 

At 8/28/2008 8:04 p.m., Blogger Carmen (LaCondiciónHumana)

En el sexo, el olor es un estímulo más... como cuando vas a comer un tomate y primero te lo llevas a la nariz... ;)

Es buena el agua, a mí me encanta sentirla en mi piel... pero todos esa infinidad de mejunjes que nos hacen sentir que son imprescindibles... y una m... imprescindible es un tomate y un limón... que además de alimentar limpian y desinfectan.

:D

 

At 9/08/2008 9:57 p.m., Blogger Cuni

Me encantó la idea del experimento y la frescura con la que lo contaste. Y me diste ganas de salir a la calle y disponerme a sentir olores...veremos cómo me va. Saludos