2009/01/30
El pi del carozo IV




Hay otro exabrupto, otro examen, otra perspicacia, otro pre-tex-to, pre tex to. Y sigo hablando de sexo, porque todo lo que tiene x tiene sexo, se cruza se intercala se interpone.

¡No lo hagas! ¡No lo hagas!

¿Desde cuándo me pedís esas cosas? ¿Desde cuándo?

Hay un momento para hacer cada cosa y festejarlo, hay un tobogán que uno nunca se anima a subir y una vez que uno no está arriba, nunca se tira y entonces sumás nuncas nuncas nuncas, es tan fácil. Yo lo veo así y perdonen que me detenga en la hondonada, que me recueste, que tiemble de placer casi en la nuca, en su doble ondulación y busque después la tercera potencia y la cuarta, ahí todos se desloman en significados y vos no querés que te explique. Yo no tengo tiempo como para querer hacerte algo así, es un preludio de mentiras. Volvamos al hotel.

Te repetís, te repetís hasta el cansancio, dice ella.

Y así debe ser, o acaso vos no experimentas lo mismo.

Yo no soy experimental, yo soy experiencia que se desvanece, no deja nada acumulado en la memoria.

Por eso hay hotel, es tan romántico.

Yo diría que es estúpido, pero es.

Es como ya te dije, no quiero poseerte nada.

¡Te repetís, no te cansás de escuchar las mismas cosas escritas y vueltas a escribir!

Te escupo, pensando en sexo.

¿Por qué tiene que haber violencia?

¿Por qué no haberla? Habitarla como un barco que se dio vuelta, el aire está siempre del otro lado. Vivir taladrando la quilla, en la coraza, el igloo, el témpano, el iceberg que dicen que está escondido, ¡mentira!, está todo afuera.
Las calles se tuercen, se empiezan a doblar como en un pueblo de montaña, nos convertimos, bautizados en una pintura, derretidos en círculos concéntricos que se aplastan por su propio peso de crema pastelera y después en la hondonada solo quedan crestas, montañas crujientes diseminadas en cráteres que no sufrieron meteoritos.

Lunares de la mente, me dijiste que se llamaban.

Sí, un día que estaba cavando encontré el fondo membranoso y lo seguí hasta los límites, es como un parche de tambor gigante metido en la tierra y habla, la tierra habla, habla como nosotros pero tarda días en decir una palabra, milenios en escribir un libro pero no importa, con lo que está escrito alcanza y lo maravilloso es que está escrito en todos lados.

Nunca te creí demasiado pero es una cuestión de palabras, a veces no puede creerle a las palabras, cómo me miran desde el espacio de oídos eternos.

¿Eternos?

En este espacio que está entre nosotros flotan oídos juguetones, orejas danzantes que saltan en todas direcciones como si estuvieran en pacífica ebullición, te descuidás y se tragan todos los significados, lo que decís, lo que yo digo, a veces queda en el camino, llegan las palabras con sus formas, con sus moldes de vocales y consonantes, pero algo, todo, se queda en el trayecto, ¿cómo crees entonces que pueda escucharte?

Tirá todos los bifes a la plancha, vuelta y vuelta, tira los panqueques al techo, acostate en el piso, no las perturbes, dejalas que se vayan, dejalas que se vayan a escuchar la puerta como gansos salvajes, reconstruí lo que no se dice pero que viene cabalgando en las palabras, en las costas, en olas torrenciales, en salpicaduras que llueven desde la tarde en que se hizo noche esta noche.

Respiro.

Abro una puerta que es de madera y pasamos a la penumbra de la casa, corremos la escalera hasta la habitación siempre te ganan los escalones a las piernas y volás como si usaras un vestido largo, de allí deben venir las cortinas, es un dibujo de casi paralelas que se chocan en el punto arriba, otro picaporte mano sobre mano, abrís la puerta y me desparramo en el colchón.

Hoy es viernes, ¿qué querés comer?



 
posted by Leonardo Saravia at 15:46 | Permanganatos | 5 Kols
2009/01/26
Un sueño





Un sueño




 
posted by Leonardo Saravia at 09:36 | Permanganatos | 6 Kols
2009/01/12
¿Qué hacer en caso de derretirse?




¿Qué hacer en caso de derretirse?

Estaba pensando en gritar

y ser una boca redonda

deshilacharme en capas circulares

dejar mangueras o tubos de mi

que se van apoyando aplastando aplanando

hasta evaporar la última humedad

y quedar en la costra de un cráter

apenas una membrana pulsátil de sonido.

Imagínate un tono

algo que te llame en las noches

hasta el piso

hasta apoyar el oído en el mosaico frío.




 
posted by Leonardo Saravia at 12:34 | Permanganatos | 8 Kols