2007/10/23
Autorretrato




Estaba pensando en un momento que haya definido la dirección de mi vida y recuerdo que leí en un diario una conferencia que dictó Borges en una universidad norteamericana dónde definía exactamente cual había sido ese instante para él y que era lo que le había pasado. No recuerdo los detalles pero lo más importante era que había un instante crucial, un punto de no retorno. Y no era que se sacaba el premio mayor de la lotería, más bien era una iluminación, un reconocimiento de uno mismo ante algo que había pasado desapercibido hasta entonces.

Quizás ese sería el único hecho relevante para contar en un autorretrato de mi vida, lo cuál resultaría en un texto algo corto y los textos cortos son un poco mal vistos, a menos, claro, que uno sea muy famoso y escriba maravillas de una sola línea como el cuento del dinosaurio. Para generar clima se necesita extensión, dicen los profesores de taller literario y algo de razón deben tener.

Entonces, entonces no sé, pero quizás exista ese momento: recuerdo que después de mucho, mucho tiempo, veinte años, desempolvé una caja de zapatillas que estaba en la casa de mi abuela y allí encontré una serie de cartas de amigas-novias y novias-amigas. Una de ellas me había escrito algo revelador: espero que dentro de veinte años pueda decir que soy amiga de un gran escritor. Volví a leer: espero seguir siendo tu amiga dentro de veinte años y poder decir que sos un gran escritor. Volví a leer. Volví a leer: escribís tan bien las cartas que creo que dentro de veinte años vas a ser un gran escritor y me gustaría seguir siendo tu amiga. ¡Sorpresa!, en esa época no podía pensar en escribir ni en ser escritor, no podía ni imaginarme que yo pudiera llegar ni remotamente a escribir algo que otras personas pudieran leer y no recordaba haber leído una carta donde alguien me sugiriera eso. En mi cronología de vida ingresé a la universidad y me fui de toda cuestión artística posible, terminé la universidad, me casé, tuve hijos, me divorcié, y tarde quince años pero me empezó a gustar escribir, la literatura me gustaba desde antes aunque como tenía muy malas notas en castellano y sentía una aversión natural hacia las reglas ortográficas y gramaticales. Es decir que luego de cinco años de exploración literaria, de talleres, de cursos, de poesía, de prosa y novela y cuento y muchas palabras escritas en cuadernos y computadoras, me vengo a enterar que yo, yo mismo, escribía lindas cartas y que podría haber llegado a ser un gran escritor en este mismo momento de haber prestado atención a mi novia-amiga amiga-novia que lo que siempre me echaba en cara, y de eso me acuerdo ahora, es que no le prestaba atención. Y después se enojó conmigo porque no le devolví unos apuntes de biología, no se los devolví porque vivía lejos y además porque yo me había conseguido una novia-novia, a la cual no le gustaba nada que anduviera hablando con mi amiga-novia ni siquiera de temas puramente universitarios. Por eso fue que no me llamó nunca más, se olvidó de mí y se hizo odontóloga y pasó todo lo otro en mi vida que me alejó durante esos quince años de la literatura y de toda forma posible de arte.

Como podemos ver, en realidad, ese fue el momento de definición en mi vida que nunca llegó a definir nada, es decir un momento clave de indefinición, el momento en el que pude darme cuenta que mi futuro estaba en escribir libros enteros de cartas a mis amigas-novias novias-amigas y hacerme un famosísimo escritor de historias románticas que nunca llegan a definirse pero que les encantan a las muchachas quinceañeras de siempre. No pasó, por suerte o por desgracia, pero descubrí que lo que yo pensaba era una inclinación tardía, era en realidad un camino oculto e indefinido que venía desde fábrica pero que no me había animado a romper la etiqueta.

Para no hacer de este texto un dinosaurio y extenderme en los millares de caminos y posibilidades que tendré a partir de la definición de este autorretrato, voy a terminar con una frase que no dijo, pero que inspiró en gran medida mi actual mujer compañera amante madre de uno de mis hijos cocinera y artista, lo que ella dijo es que iba a hacer un poema o un cuento o algún tipo de escrito, no recuerdo exactamente lo que dijo, pero iba a hacerlo con una lista de supermercado. Lo que yo digo es, exagerando un poco para que nos horroricemos todos juntos, lo que digo es que la literatura es una lista de supermercado. Nada más. Gracias por su compra.







 
posted by Leonardo Saravia at 11:54 | Permanganatos |


8 Corotos:


At 10/23/2007 1:38 p.m., Blogger Bruma...

Bonito autoretrato. Y descubrimientos personales. De esos tuve una especie de iluminación. Un instante de descubrimiento que nos agarra generalmente en soledad, y que son tan difíciles de describir. Ud. ha logrado esa tarea con éxito.
Nos ha dado palabras ha aquellos que somos demasiado cobardes para tratar de explicar lo inexplicable de nuestras vidas.

 

At 10/23/2007 1:41 p.m., Blogger Don físico

De nada, pero devolveme el cambio. Jajaja.

 

At 10/23/2007 6:18 p.m., Blogger LaPaKa

...
entrar y salir de cuestiones es atemporal, a veces el anacronismo de las situaciones hacia la vuelta de la cabeza, hacia allà en el fondo, son todos mares que no podemos ubicar en el ocèano de la vida, en este mar de puntuaciones.
Es difìcil quizas hacerse a la vida entre tantas cuestiones vedadas, pero creème que a veces es mejor callar y otras es mejor hacer la lista del super mercado, aunque a veces vale mil veces la pena este papiro de nervaduras tan bien contadas, tan bien conectadas una con otra, ser savia en tus manos para ser moldeada en tu mirada...
Tu vida!



Te amox!

Continuate...

 

At 10/23/2007 7:28 p.m., Anonymous juana

Miren, señor y Señora Atyostos, no había leído desde hace rato algo tan sincero como esto.
Me gustó mucho.
Aunque no creo qu la Literatura sea una lista de supermercado. Ambas sirven, pero en distinta forma.

Me gustó muchísimo el comentario de su compañera de camino.
Estas cosas son así. Uno hace Litratura cotidiana, en la cocina, en el super y en la cama. Lo perdurable es lo que cuenta. Como el Amor en estas palabras suyas, de ambos.

bueno me extendí, cuando a Juana le gusta algo se vuelve verborrágica extensible.

 

At 10/24/2007 5:33 a.m., Blogger mia

Extasis inexplicable el de saborear el lenguaje del alama y el cuerpo,sin saber bien si estoy en la pradera pintoresca o en el super mercado...
Que mas da,sin desperdicios,lo vuestro es inmenso,y como lo resiento,tambien!
Besos desde Amstelveen
Mia

 

At 10/24/2007 3:35 p.m., Blogger Amorexia

Grande Borges, un filosofo sin tanta filosofería inútil, pro-activo, eficiente, bien que sigas su línea. Buen autorretrato.

 

At 10/26/2007 12:19 a.m., Anonymous Mariana

me gusto mucho

 

At 11/09/2007 2:31 p.m., Blogger conde

Ary, acuariano colega. No habia visto este blog. y el post debe ser viejo, pero necesito comentarlo. Estoy empezando a creer que es cierto que uno necesita darle existencia a un deseo, animandose a nombrarlo. Yo el otro dia pensaba que tendria que salir con una remera que diga: escritor frustrado, y tenerla puesta dos semanas. Despues de asumirlo bien ante todo el mundo, sacarmela y enterrarla. Y no serlo mas.